Título: La competencia por el Ártico. Un futuro de entendimiento o de confrontación. / Alessandro Consoli
Autor: Consoli, Alessandro
Publicación: Madrid : Escuela Superior de las Fuerzas Armadas (ESFAS), 2021
Descripción física: 62 p ; 30 cm
Serie: (ESFAS : XXII CEMFAS - III Máster)
Notas: Sumario: El Ártico no es ajeno a los cambios medioambientales que está experimentado el mundo. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) considera que el Polo Norte es el barómetro del calentamiento global que está sufriendo la Tierra en los últimos 30 años. Las estadísticas y los datos que se presentan dibujan un escenario cada vez más catastrófico a causa del derretimiento del hielo y la subida del nivel del mar. Estos cambios no solo están afectando a los cerca de cuatro millones de personas que habitan la zona y al ecosistema, alterando los modos de vida tradicionales, sino que sus efectos tienen alcance en todo el mundo. Si bien el cambio climático conlleva grandes riesgos, tensiones e intereses enfrentados, lo que podría desembocar en una confrontación entre los Estados árticos, también ha abierto un mundo de oportunidades para la cooperación. En este sentido, el Ártico ha sido incluido en las Estrategias de seguridad de las principales potencias mundiales, no obstante, el interés dominante en todos los factores es que permanezca como una zona de cooperación más que de conflicto. Los recursos naturales del Ártico y su explotación despiertan mucho interés. Si bien el bajo precio del petróleo desalienta las inversiones en aguas polares, cuyos fondos se estiman ricos en recursos energéticos y minerales, son las nuevas rutas polares las que atraen la atención y, en particular, la ruta norte (NSR en su acrónimo inglés), que podría ofrecer en las próximas décadas una alternativa viable para conectar el norte de Asia y Europa. El Ártico representa un punto de encuentro de las principales potencias mundiales, convirtiéndose en un escenario geopolítico fundamental. En el supuesto de que el deshielo continúe en las próximas décadas, Estados Unidos, Europa y Rusia verían expuestas sus costas septentrionales, y China podría aprovechar la nueva ruta norte no solo para fines comerciales.
Tipo de publicación:
Libros